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miércoles, 22 de junio de 2011

El Viaje, el landing, los trámites.





Por fin estamos en Montreal, llegamos el domingo 12 de junio. Salimos de casa de mis suegros a las 5:30 am y llegamos a Montreal a las 11:00 pm. Fue un viaje largo, pesado, pero no malo. Las maletas pudieron registrarse desde León, así que en México ya no fue necesario cambiarlas, lo cual fue genial, porque llevábamos seis maletas de mano y dos niñas, así que otras cuatro más hubiera sido ¡imposible!

No pagamos nada de sobreequipaje, pero el primer problema estuvo en Toronto. Como nosotros no pagamos los boletos de avión no pudimos decidir nada sobre el viaje, y teníamos sólo 1 hora y media para aterrizar, pasar migración, hacer el "landing" (es una segunda oficina de migración sólo para los migrantes), pasar aduana, cambiar las maletas de lugar y llegar a la sala del siguiente avión; así que obviamente perdimos nuestro vuelo. Por suerte parece que sale uno cada hora a Montreal así que hubo lugar en el siguiente. Abolutamente en todos los vuelos nos habían dado asientos separados, pero en todos terminamos sentados mi marido con Julieta y yo con Paula. Dentro de lo que cabe la niñas se portaron bien, de hecho para ser justa debo decir que Julieta se portó de lujo, jamas lloro o se quejó y caminó con su maleta todo el tiempo, ¡gracias mi niña grande!

El trámite con migración y con aduana realmente es sencillo, como lo había leído en otros blogs. Simplemente checan tus papeles, firmas, entregas tu lista de pertenecias que vienen contigo y las que vendrán después, te sellan y listo.

El lunes empezaron los trámites, dado que mi marido viene con trabajo y con un programa de reubicación nos asignaron una persona para ayudarnos con todos los trámites, así que no tuvimos que preocuparnos por saber dónde estaban las oficinas y como llegar. El único inconveniente fue que nuestros CQS no fueron aceptados por el sistema de salud porque les parecieron un copia y no los originales, así que tuvimos que hacer un papeleo extra para obtener estos y a esperar porque los de correos están en huelga, sólo espero que eso no nos afecte demasiado porque aquí TODO se hace por correo.

Ya tenemos el NAS, ya comenzamos el trámite de salud, ya tenemos cuentas y tarjetas con el banco, ya tenemos cita para nuestro exámen para la licencia de conducir, ya hicimos un oferta para la renta de un departamento (estamos en la espera de si fue aceptada), ya comencé mi trámite para la francisación y ya empezamos la búsqueda de la guardería.

Mis dos hijas deben ir a una guardería y vaya que es difícil conseguir una, sea de las de $7 de gobierno o de las particulares. Todas tienen problemas de cupo, todas. Por lo pronto tenemos dos lugares para una particular justo a una cuadra del trabajo de Juan Carlos y viendo cómo funcionan las cosas aquí, mejor hay que asegurarnos el lugar. Hay otra de las de $7 que trabaja directamente con los empleados de la empresa donde trabaja mi marido y nos dieron muchas esperanzas para aceptar a Julieta pero en septiembre, nosotros insistiremos con eso porque de verdad nos gustó muchísimo el lugar, el ambiente y la dirección. Paula será más difíl porque tienen una larga lista de espera, pero algo es algo.

Así van las cosas, unos días nos abruman la cantidad de cosas que debemos hacer, otros días simplemente disfrutamos nuestra nueva vida. El idioma no ha sido un impedimento, pero a mí se me dificulta eso de saltar del inglés al francés todo el tiempo. Sobre todo porque no domino completamente ninguno de los dos. Pero tiempo al tiempo, yo sé que podré hacerlo.

viernes, 10 de junio de 2011

A dos días.

Pareciera que las cosas por hacer se multiplican, cuando llego a tachar la lista de pendientes aparecen otros mil más. Lo más importante está hecho, sin embargo no le veo el fin a esta semana en cuanto a "cositas" que debo hacer se refiere. Sin embargo la vida es curiosa, porque siento que el tiempo con los familiares se me escurre de las manos. Estamos a sólo dos días de comenzar esta aventura por la que tanto hemos luchado y la mezcla de sentimientos y emociones me sobrepasa.

Canadá ha estado presente en muchos de mis sueños desde niña y ¡voy a conocerla yéndome a vivir ahí!
Adiós México...

sábado, 21 de mayo de 2011

El Tiempo antes de Partir

Ayer unos amigos me preguntaron porque ya no estaba escribiendo en el blog, estoy segura de que si ellos hacen este proceso (que dicen querer hacer y yo deseo tanto que hagan) se darán cuenta que en esta etapa es difícil dase un tiempo para sentarse a organizar las ideas y plantearlas de forma escrita.

Nos vamos, ya es un hecho, no falta ningún trámite de inmigración. Nos vamos con trabajo (bueno, mi marido) y somos conscientes de que esto no es lo común. No sé si llamarlo suerte, perseverancia, destino. Tal vez es un poco de todo. Lo cierto para aquellos que me leen y sueñan con irse a Canadá es que existe una posibilidad, así que yo diría que hay que aplicar a los trabajos desde nuestros lugares de origen, nunca se sabe si el próximo en poder tener una oportunidad sean ustedes y este ejercicio también nos aclara mucho el panorama laboral.

Estamos felicies, tranquilos. Al principio nos imaginábamos lo que se sentiría subirse al avión a empezar tremenda aventura sin un trabajo seguro, sabiendo que los ahorros no duran para siempre si no hay una entrada de dinero. Admiro aquellos que ya lo han hecho, porque aún con trabajo son tantas cosas las que nos tienen ansiosos, que ahora me pregunto cómo se maneja semejante estrés sin dañar a la pareja y a los hijos. Estamos tranquilos porque tendremos un lugar donde llegar, un trabajo seguro, ayuda para los primeros trámites; la empresa donde trabajará mi marido nos proporcionará todo esto. Todavía quedan dudas, sobretodo relacionadas con las niñas y conmigo: las guarderías, las clases de francés, el hogar definitivo. Mas creo que todo va acomodándose y es cuestión de llegar con buena actitud y dispuestos a enfrentar el proceso de adaptación con todo lo que se necesite.

Este tiempo de espera ha sido reconfortante, mi marido dejó de trabajar y hemos podido tener unas buenas vacaciones y regresar con los abuelos (de mis hijas) para poder pasar un tiempo de calidad con la familia, que sabemos que es lo que más vamos a extrañar cuando estemos en nuestra nueva vida.

Faltan pocos días para volar a Quebéc, como tanto lo he soñado. A veces me parece que el tiempo pasa lento, cuando no tenemos las respuestas a las inumerables dudas que nos surgen respecto al trabajo, la vida, el viaje y todo lo que tenga que ver con la partida. Otras tantas me parece que el tiempo se nos escurre de las manos y que en un abrir y cerrar de ojos se van acabando los días que podemos compartir con nuestros seres queridos en México. Ha sido un gran regalo de la vida poder pasar este tiempo sin tantas preocupaciones, porque me ha permitido cerrar círculos, recargar el corazón y soñar con todas las posibilidades que nos ofrece nuestra nueva aventura.

Yo seguiré disfrutando de mi tiempo antes de partir...

viernes, 25 de marzo de 2011

Emigrar II


Vuelvo a las razones para migrar... y descubro que son tantas.


Los seres humanos reaccionamos distinto aún a las mismas experiencias. Las cosas que hacen feliz a una persona pueden ser las mismas que otro odia. Así veo yo la migración, yo lo veo como un sueño, para otros sería una pesadilla.

Me gustan los cambios, odio cuando mi vida se estanca. Creo firmemente que la felicidad es más una actitud, una forma de vida, que un lugar al que se llega. Soy feliz aquí donde estoy y como soy, estoy segura que Canadá no me dará la felicidad, sin embargo creo que tiene muchas cosas que yo he estado buscando y lo más importante es que representa un enorme reto que me permitirá descubrir más cosas de mí misma y de mi familia. Para mí, de eso se trata la vida.

Busco en este sueño la posibilidad de reinventarme, en mi país las puertas se van cerrando mientras vas creciendo, al parecer en Canadá hay más oportunidades de reiniciar mi carrera profesional o reinventarme.  Aprender nuevos idioma y nuevas formas de hacer las cosas les generará a mis hijas más opcones de vida. Mi marido podrá continuar con su profesión con la posibilidad de seguir creciendo, pues aquí en México se estaba quedando sin opciones.

Mentiría si dijera que no tengo miedo, cada cambio representa un riesgo, pero no soportaría la idea de no haberlo intentado, soy de las personas que prefieren sentir dolor a no sentir nada. Llegó el momento de saltar y lo hago con miedo pero con una enorme esperanza. Quiero esta experiencia, quiero esta posibilidad, quiero este nuevo reto en mi vida.

martes, 8 de marzo de 2011

Un paso más

Ayer nos llegó el mail de la Embajada de Canadá pidiéndonos los pasaportes. Ya es un hecho, es el comienzo de la aventura, el banderazo de salida. A partir de este momento comienzan los preparativos para partir: recolectar los últimos documentos, desmontar la casa, hacer las maletas, comprar los boletos de avión, las despedidas.

Ahora sí tengo que ponerme a escribir todo el proceso por el que pasamos, para tener la información a la mano si alguien no la pidiera. Para contribuir con nuestro granito de arena para aquellos que quieren este mismo sueño como nosotros, porque yo he recibido mucho de todos los otros blogs que he leído durante este tiempo. Prometo que me pondré a organizar toda la información, aunque ahora con todo lo que tengo que hacer y mis dos hijas no sé de dónde sacaré el tiempo necesario para llevar a cabo semejante tarea.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Emigrar I

Va acercándose el momento de partir y en mi cabeza hay miles de pensamientos, pero sobresale uno de entre todos ellos: ¿por qué emigrar? Todo el tiempo lo he soñado, lo he esperado, pero que es lo que nos mueve (me mueve) a querer partir, a dejarlo todo.


Mentiría si no dijera que la situación en México es una de las razones más poderosas. Creo que la realidad supera las noticias, antes veía un noticiario y pensaba que sólo decían la nota roja, pero ahora, cuando llamo a mis familiares en Tamaulipas y me cuentan lo que están viviendo y no lo pasan en las noticias, me asusta. Ya no es algo ajeno, ya no basta con decir “yo no estoy metido en drogas, a mí no me va a pasar, eso les pasa a los de la frontera o a los que están involucrados con el narco o tienen mucho dinero”. La verdad es que ahora les pasa a todos, creo que casi cualquier persona en México tiene una historia personal o de alguien muy cercano al que le ha ocurrido algo: secuestros, balaceras, violaciones, robos, de todo.

No quiero que mis hijas vivan así… con miedo, con inseguridad, con incertidumbre. A veces pienso que esas mismas ideas me causarán problemas cuando ya estemos allá, porque mis padres, mi hermana con su familia, mis tíos, mis suegros, mis cuñados, mis… tantos seres queridos se quedan. No quiero llamar a mi mamá y que me cuente que tuvo que hablarle a mi papá para que no viniera a casa porque estaba escuchando detonaciones, como ya lo hizo mi prima la semana pasada. Quiero que México cambie, pero la verdad una parte de mí ya no cree que suceda. Toda mi vida he escuchado este tipo de problemas en mi país y cada día esos problemas son más y mucho más cercanos. Podría quedarme a luchar pero cuándo vería un cambio o peor aún cuál es el precio que tendría que pagar mientras cambia.

Tampoco quiero ver cómo el gobierno se lleva nuestros impuestos y no los vemos reflejados nunca en nuestras ciudades. Porque tenemos que pagar por una salud y una educación privada, que van mermando nuestra capacidad de ahorro y de vida digna. Porque las pensiones, el infonavit y el fondo para el retiro pueden desaparecer mañana, como lo han hecho tantas veces en este país. Ningún país es perfecto, lo tengo muy claro, habrá seguramente cosas de Canadá que no me llenen, pero al menos quiero vivir en un país donde exista más seguridad y certidumbre.

Seguiré contestándome mi pregunta, con los otros motivos que tengo para querer partir…

jueves, 25 de noviembre de 2010

Cada cabeza es un mundo.

Mientras van pasando las diferentes etapas del proceso de migrar a Canadá se vuelven más evidentes las deferencias entre las personas. Lo primero que me hizo pensar en esta idea fue el "deseo" de migrar y con ello el que no todas las personas son para la migración, es decir, que como habemos personas que soñamos con la idea de cambiarlo todo, de vivir una nueva experiencia, de arriesgar; están los que jamás han sentido ni siquiera una mínima curiosidad al respecto, que están seguros que no quieren salir de sus países no importa cuantos defectos tenga éste. El no tener ese deseo y otras cosas que llamaré "capacidad de adaptación" influyen en que una persona pudiera tener éxito o no en un proyecto migratorio.

En la etapa que estoy ahora, han aflorado diferencias al interior del equipo, ya no son las discrepancias con los que no entienden que queramos irnos, ahora son hacia adentro, lo distinto que vemos nuestro proyecto mi marido y yo. Sabiendo que Québec nos aceptó han comenzado los planes más en forma y resulta que vemos las cosas muy distintas. Eso en un principio parecería un problema, pero no lo es, al contrario, porque uniendo dos puntos de vista tan distintos se puede llegar a un mejor equilibrio, mientras no perdamos la capacidad de escucharnos.

Yo estoy influenciada por todo lo que he leído en internet y él por todo lo que ha vivido en el campo laboral. Lo cierto es que he llegado a la conclusión de que cada experiencia de migración es única e irrepetible, cuando yo creía que llegar a Canadá con trabajo era imposible leí en la red "un" caso de alguien que sí lo logró. Así que seguiremos compartiendo nuestros diferentes puntos de vista para irnos lo mejor preparados y con la mejor estrategia posible, porque lo cierto es que no encuentro alguien con una situación parecida a la de nosotros, en los blogs escriben muchas personas con gran variedad de profesiones (ninguna igual a la de mi marido) y tantos puntos de vista distintos que a veces en vez de aclararme el panorama, me generan más dudas. Supongo que será como Guillermo (el autor del blog "Los Ziegler en Canadá") me dijo: hay que prepararse lo mejor que se pueda, pero de todas formas habrá cosas que al llegar no habré podido preveer.

Lo que sí es seguro (y en eso coincidimos) es que los idiomas son fundamentales así que el tiempo que reste para pisar tierras quebequenses a seguir estudiando inglés y francés!!!

martes, 9 de noviembre de 2010

Llegó lo que esperábamos!!!


Ayer hablé a la oficina de Migracion de Québec y me tomaron por sopresa: "ya fue enviado su CSQ". Digo por sorpresa porque mi marido había hablado tantas veces para confirmar que los certificados de estudios de francés hubieran llegado y siempre tenía la misma respuesta: "no damos información del proceso, no es necesario que llame, nosotros le llamaremos o le escribiremos si es necesario". Así que ayer que fui yo la que hablé porque cambiaron sus fechas en la página de internet diciendo que ya tendríamos que haber tenido una respuesta y "sorpresa", me contestaron que ya nos aceptaron.

Debo aceptar que nos imaginé pegando de gritos y  locos de la emoción, pero la reacción fue otra. Creo que estábamos choqueados. Esperábamos tanto esa respuesta y era tanta la ansiedad que ya habíamos optado por hacer a un lado ese tema. Dentro de mí sentía una alegría inmensa, pero también fue como recibir un balde de agua fría: "ahora sí va en serio". Hay tanto que arreglar todavía y la parte difícil en México apenas comienza: las despedidas.

Todavía falta el proceso de visado, pero ya casi es sólo cuestión de tiempo. Me estoy acordando mucho de una frase que dice "ten cuídado con lo que pides porque se te puede cumplir".

Empieza otra etapa... y hay que cerrar bien la anterior.