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domingo, 20 de noviembre de 2011

Cuando no queremos escribir

Ya casi pasó un mes desde que escribí por última vez. Ocurre que hay veces en que uno no quiere compartir las cosas que le suceden o tiene miedo de decir eso que se piensa. En realidad también es cierto que nada tienen que ver esas cosas con Canadá o Quebec, entonces ¿Para qué decirlas aquí?

Pero encontré algo que quisiera compartir para los que están aquí o estarán. El miércoles nos enteramos que el desfile de Santa sería este sábado, así que asistimos. Es un evento ideal para familias, realmente lo disfrutamos mucho, mucho.





Descubrimos la fecha de este evento y muchos otros más gracias al blog http://asiveoyvivocanada.blogspot.com donde el autor sugirío inscribirse a una página llamada http://ispymontreal.com/ donde cada miércoles te envía un mail con los eventos que habrá el fin de semana para los niños. La verdad ha resultado tener información excelente! lo recomiendo ampliamente!


 

sábado, 29 de octubre de 2011

Trillado pero cierto.

Ya sé que es muy común que la gente que migra a Canadá se enamore del otoño, pero no puedo evitar decir que yo también sucumbí ante sus encantos. Pero quién no lo hace si te encuentras en cada esquina un árbol maravilloso.




Regresamos al Jardín Botánico después de tres meses y fue maravilloso ver cómo el otoño lo ha pintado de colores ocres. Hasta había bonsais amarillitos. Compramos por fin el pase anual por familia, porque es un parque caro al que nos gustaría visitar varias veces al año y es una mejor opción pagar por un año completo. Casi todos los lugares aquí tienen esa opción, pero hay que preguntar por ella. Descubrimos que te ofrece el Jardín Botánico y el Insectarium por un año y acceso libre al Biodomo y Planetarium en noviembre, así que iremos aprovechar el mes que viene.


En otoño el Jardín Botánico también tiene un evento que me fascinó: Las linternas chinas. Vale la pena ir a verlas, ¡son maravillosas!




La Francisación llegó a su fin y yo estoy más que contenta porque terminé super bien. Creo que logré un avance importante en estas once semanas* con el idioma, sobre todo en lo hablado que es lo que a mí más me cuesta. Hay muchas emociones encontradas respecto a este tema, por una parte me siento muy bien porque es una etapa terminada y me permitió aclarar mi camino a seguir en Montreal, pero por el otro lado nunca creí que dejar a mi salón me iba crear una cierta nostalgia, a fin de cuentas son las primeras personas con las que conviví durante 7 horas diarias en este país y compartimos muchas cosas. Los voy  a recordar con mucho cariño y espero volver a encontrarlos algún día cuando todos hayamos encontrado nuestro lugar en Québec.



Por último, les cuento que tuvimos dos acercamientos más al sistema de salud. El primero fue otra crisis respiratoria de Paula, hablamos al 811 y la enfermera nos atendió super bien, nos recomendó usar el medicamento que nos quedaba de México pero me cambió las dosis y... funcionó. También nos explicó a dónde tenemos que ir en caso de que la situación sea más grave, me quedé con un buen sabor de boca. La segunda ocasión tuvimos que ir a una clínica de las de sin cita, porque lo que tenían Juan Carlos y Julieta era definitivamente una infección, fue menos desesperante que la experiencia en el hospital, pero de todos modos fueron tres horas desde que llegamos hasta que salimos con todo y los medicamentos: buen servicio pero no te salvas de la espera.


* Cada nivel de la francisación dura 11 semanas, hay 3 niveles pero yo sólo hice el tercer nivel porque el MICC al hacerme la evaluación de idiomas decidió que yo no necesitaba más por lo que había estudiado desde México.

domingo, 9 de octubre de 2011

¿Imposible?

Frente a mi hogar ocurre algo que me hace pensar que Montreal es verdaderamente una ciudad multicultural. También es un hecho que me hace sonreír porque me da un poquito de esperanza sobre este mundo, quizás al final sí puede cambiar.


Pensar en un hecho así en la Alemania nazi sería IMPOSIBLE, pero en otro tiempo, en otras circunstancias y sobre todo con un avance en la forma de pensar es completamente POSIBLE. Frente a mi casa existe un inmueble con cuatro departamentos: en el primero habita una familia judía, en otro una familia africana, en el tercero un amable abuelito alemán y en el último una familia musulmana.


... yo me quedo con la idea de que nada es estático.

sábado, 1 de octubre de 2011

Vergers pour cueillir des pommes en famille

El fin de semana pasado realizamos una actividad típica de Québec: la recolección de manzanas. Me parece una tradición preciosa e ideal para hacerla en familia. Existen muchas "granjas" a las afueras de Montreal donde uno puede participar de esta actividad.

Cuando llegas pagas por una bolsa (o las que quieras) en la cual vas a ir depositando tus manzanas. Un tractor te lleva a los campos donde están los árboles y te explican que hay distintos tipos de ésta fruta y que tú puedes escoger la que más convenga a tus gustos o a lo que desés cocinar después. La idea es perderse en familia en la naturaleza para recolectar y comer.

En el lugar también habían jueguitos para los niños, animales de granja, montañas de heno para saltar en ellas, un restaurante para disfrutar de los platillos que se pueden elaborar a base de manzana: tartas, donas, sidra, jugo, mermelada. También tienen su tienda donde uno compra este tipo de productos.


Tuvimos la suerte de que nos acompañara una amiga quebeca que ha hecho esta actividad desde niña y fue muy interesante escuchar sus anécdotas, pero lo mejor fue que sabía escoger ¡las mejores manzanas!

sábado, 17 de septiembre de 2011

Tres meses

Ya cumplimos tres meses en Montreal, en realidad el tiempo se ha pasado volando. Entre tantas cosas nuevas uno no tiene un momento para detenerse a pensar, cada día hay un reto o un trámite por realizar. Sin embargo me he descubierto muchas veces con una idea en la cabeza: ¿te das cuenta de que estás viviendo un sueño?


Es curioso como podemos pasar la vida buscando una cosa y cuando la obtenemos se nos olvida lo difícil que fue, borramos todas las dificultades por las que pasamos para obtenerla. Supongo que es un mecanismo de defensa, se vuelve más importante aquello hermoso que ganamos al final de la batalla y así podemos volver a emprender una nueva lucha sin miedo ni hastío.

Para alcanzar nuestra meta, pasamos más de un año estudiando idiomas en cursos intensivos, ahorramos lo más que pudimos dejando a un lado muchos placeres, investigamos sobre nuestra nueva ciudad: su cultura, su economía, cómo funcionan los procesos de contratación, nuestros campos laborales, lugares para vivir, comida. Cada una de estas pequeñas cosas han hecho la diferencia ahora, entre más sabes de algo más herramientas tienes para enfrentarte a los retos que se te pondrán en el camino. Gracias a este hecho y a un poco de suerte, llegamos a destino ya con un trabajo asegurado, esto definitivamente hizo las cosas más fáciles, porque en vez de dedicar tiempo a la búsqueda laborar estamos enfocados de lleno a nuestra integración social.

Hace una semana cumplí años y quiero agradecerle a la vida por permitirme haber llegado a donde estoy. Gracias a mi marido, que sin él este sueño y esta vida no serían tan maravillosos, gracias por ser el hombre íntegro, perseverante, amoroso y generoso que siempre has sido. Gracias a mis hijas, porque con cada día de sus pequeñas vidas me han enseñado tanto y me han permitido descubrir cosas en mí, que yo desconocía completamente. Gracias a mis padres y a mis hermanas, porque compartiendo mi vida con ellos soy conciente del tipo de familia que quiero para mis hijas, porque los valores que aprendí con la convivencia diaria me hicieron ser quien soy. Gracias a mis amigos, que ya están regados por todo el mundo, porque sin ellos mi vida no sería tan divertida, porque gracias a sus particulares características he aprendido a admirar la naturaleza humana.

Las fotos son de un parque natural en Montreal llamado "Bois de Liesse" para familias que adoren la naturaleza es altamente recomendable.







martes, 2 de agosto de 2011

Cosas a las que me debo acostumbrar

Es evidente que aquí muchas cosas son distintas, muchas de ellas ya las sabía y otras no. Por ejemplo, mi primer fin de semana aquí olvidé que había leído que los comercios cerraban a las 5:00 p.m. y salí caminando al Waltmart de enfrente a las 6:00 para encontrarlo cerrado. De verdad, aquí el 90% de los comercios cierran los fines de semana a las 5.

También se me olvidó que hay dobles ventanas y el primer día que fui a pintar el nuevo departamento morí de calor porque sólo abrí la primera. En el departamento temporal en el que estamos no son así por lo que de verdad no me di cuenta hasta que fui a cerrarlas.

Aquí todo se hace por correo o por fax. Juan Carlos mi esposo tiene la teoría de que en México todo se hace ya por e-mail por el mal servicio de correos y porque resulta más rápido y seguro.

La renta, las guarderías, los seguros se pagan con cheque, no se usa lo de depositar a una cuenta bancaria, o al menos a nosotros no nos ha tocado. Y por cierto debo dar todos los cheques del año (post-fechados) a la guardería en este mes (Agosto).

Al manejar, no se hace alto total en los cruces con las vías del tren. Sólo se debe hacer si las luces rojas están encendidas. Hay altos por todos lados y uno debe hacer alto total cada vez que vea uno, aquí sí ceden el paso a los peatones, las bicis y al que llegó primero.

El primer lunes de cada mes se puede sacar toda la basura grande como televisores, muebles, tablas, lo que se les ocurra. Ayer en la mañana había de todo tirado en las banquetas, de TODO!

En esta época del año hay luz desde antes de las 5 de la mañana y hasta casi las 10 de la noche, pero tengo entendido que en invierno el cambio es muy drástico, dicen que desde las 4 de la tarde ya no hay luz.

Y tantas, tantas cosas más...

lunes, 18 de julio de 2011

Las cosas que adoro de Montreal



Mis hijas han recuperado la salud, y espero que sea por largo rato. Ya pasado el incidente puedo decir que no me gusta esperar tanto para recibir atención médica, pero la verdad es que en México también hubiera tenido que esperar, la diferencia es que habría sido en mi casita y no en una sala de emergencias. La verdad es que el sistema de salud podría mejorar, pero me gusta saber que todos tienen acceso a la salud y que quien realmente lo necesita recibe atención médica inmediatamente.

Como dato curioso la medicina la compré en Jean Coutu y la farmaceutica fue muy amable, de hecho fue ella quién me explicó cómo darle el medicamento a mi hija y la dosis que debía proporcionarle y no el doctor, como en México, pero lo más curioso es que recibimos una llamada a los dos días preguntando si Julieta iba mejorando, si el sabor de la medicina estaba bien y recordándonos que debíamos completar los diez días del tratamiento. Esa clase de atención nadie te la da en México, ni un hospital, ni un doctor, mucho menos una farmacia.

Ya con menos trámi tes por hacer (dije menos, que no hemos acabado) hemos disfrutado mucho los fines de semana. El domingo 10 fuimos a el parque Jean Drapeau y tenían un evento de todas las culturas del mundo, el lugar está precioso y nos permitió hacer el tan deseado día de campo que quería Julieta, pero también pudimos disfrutar de conciertos gratuitos, muestras de tradiciones típicas de otros países y había comida de muchos lugares, aunque como traíamos la nuestra no compramos nada.

Ayer fuimos al Museo de Ciencias en el Viejo Puerto. Fue una buena decisión porque el día estaba super caliente y con un porcentaje de humedad altísimo y el museo nos permitió divertirnos mucho pero con aire acondicionado. Ahí nos encontramos con unos amigos de México y Julieta conoció a Emilio, con quien después de un mes pudo jugar sin problemas de lenguaje. La verdad le hacía falta, estuvo feliz, de regreso a casa no paraba de preguntarme cuándo los volveríamos a ver y si podía invitar a su nuevo amigo a la casa a jugar.

Adoro los fines de semana en Montreal, uno puede hacer muchas cosas y se respira tranquilidad en el ambiente. También adoro la amabilidad de la gente, siempre ha habido alguien dispuesto a ayudar, a hablar más despacio, muchas personas intentan comunicarse con mis hijas (incluso les dicen palabras en español), nos han regalado cosas y siempre hay un "bienvenue" para nosotros. Te adoro Montreal!

domingo, 3 de julio de 2011

De los tianguis a las ventas de garage.

Julieta en México era fan de los tianguis, le pedía a Ma Alma (su abuelita paterna) que la llevara TODOS los días. Todo comenzó en Cuyutlán, una playa en Colima, donde ir al Tianguis es toda una tradición familiar. Julieta adora comprar pinturitas, collares, moños, juguetes y las ventas de mercadito suelen ser bastante económicas, lo que le permite salir de ahí llena de sus cosas favoritas y feliz.

Yo pensé que el Dolorama reemplazaría al Tianguis, pero no contaba con las ventas de garage. Y debo decir que yo podría facilmente hacerme adicta a ellas. Ahora que estamos comenzando a armar toda la casa de nuevo ir de calle en calle buscando lo que otros ya no necesitan es toda una aventura. Hay de todo, como en los tianguis en México, no siempre encuentras lo que quieres y hay cosas que jamás compraría, pero mis hijas se han hecho de un par de juguetes, hemos conseguido ropa para el invierno en buenísimas condiciones, unos patines para el hielo y hasta una tele gratis!

Me gustan las ventas de garage... definitivo.

Fête du Canada



El viernes 1 de Julio fue el día de Canadá y pudimos darnos una escapadita a ver cómo son las festividades aquí. Teníamos muchas ganas de asistir también al 24 de junio que es el día de Québec, pero por el clima lluvioso se canceló todo.

Por poco y nos perdemos también este festejo porque Paula se enfermó el jueves y pensamos que ibamos a terminar en hospital. Por suerte es algo que ya habíamos previsto desde México y continuamos con los tratamientos que desde allá nos habían recetado. Resultó que una simple llamada al doctor en México fue suficiente, claro que con una buena dosis de medicamentos y la acostumbrada rutina del nebulizador.


Pero el viernes a las 4 de la tarde después de manenerla en observación más de 24 horas decidimos darnos una escapadita ya que el clima estaba delicioso. Creo que todos disfrutamos mucho, había muchos inflables, comida, música, pinta caritas y muchísimas familias conviviendo.

Yo pensaba que en México hay muchos eventos similares pero siempre hay un costo para todo, aquí los pintacaritas y los inflables eran gratis para los niños. Sólo debían hacer una pequeña fila y podían disfrutar de todos los que fueran aptos para su edad, lo que evita accidentes.

Todos salimos pintados, tatuados, llenos de banderitas y pines. A las 6 de la tarde hubo un pequeño desfile, supongo que en el centro debe de haber más cosas pero nosotros decidimos ir a festejar a un parque que está cerca de aquí en Pointe-Claire y es junto al lago. Con dos  niñas pequeñas (y una enferma) no quisimos meternos en un lugar multitudinario y más lejos del departamento. La verdad fue buena decisión y a parte al final pudimos reencontrarnos con unos Venezolanos que conocimos la primera semana que llegamos a Montreal. Estuvimos sólo un momento en su casa, porque debíamos nebuizar a Paula temprano, pero la pasamos genial, son personas lindísimas.

miércoles, 22 de junio de 2011

El Viaje, el landing, los trámites.





Por fin estamos en Montreal, llegamos el domingo 12 de junio. Salimos de casa de mis suegros a las 5:30 am y llegamos a Montreal a las 11:00 pm. Fue un viaje largo, pesado, pero no malo. Las maletas pudieron registrarse desde León, así que en México ya no fue necesario cambiarlas, lo cual fue genial, porque llevábamos seis maletas de mano y dos niñas, así que otras cuatro más hubiera sido ¡imposible!

No pagamos nada de sobreequipaje, pero el primer problema estuvo en Toronto. Como nosotros no pagamos los boletos de avión no pudimos decidir nada sobre el viaje, y teníamos sólo 1 hora y media para aterrizar, pasar migración, hacer el "landing" (es una segunda oficina de migración sólo para los migrantes), pasar aduana, cambiar las maletas de lugar y llegar a la sala del siguiente avión; así que obviamente perdimos nuestro vuelo. Por suerte parece que sale uno cada hora a Montreal así que hubo lugar en el siguiente. Abolutamente en todos los vuelos nos habían dado asientos separados, pero en todos terminamos sentados mi marido con Julieta y yo con Paula. Dentro de lo que cabe la niñas se portaron bien, de hecho para ser justa debo decir que Julieta se portó de lujo, jamas lloro o se quejó y caminó con su maleta todo el tiempo, ¡gracias mi niña grande!

El trámite con migración y con aduana realmente es sencillo, como lo había leído en otros blogs. Simplemente checan tus papeles, firmas, entregas tu lista de pertenecias que vienen contigo y las que vendrán después, te sellan y listo.

El lunes empezaron los trámites, dado que mi marido viene con trabajo y con un programa de reubicación nos asignaron una persona para ayudarnos con todos los trámites, así que no tuvimos que preocuparnos por saber dónde estaban las oficinas y como llegar. El único inconveniente fue que nuestros CQS no fueron aceptados por el sistema de salud porque les parecieron un copia y no los originales, así que tuvimos que hacer un papeleo extra para obtener estos y a esperar porque los de correos están en huelga, sólo espero que eso no nos afecte demasiado porque aquí TODO se hace por correo.

Ya tenemos el NAS, ya comenzamos el trámite de salud, ya tenemos cuentas y tarjetas con el banco, ya tenemos cita para nuestro exámen para la licencia de conducir, ya hicimos un oferta para la renta de un departamento (estamos en la espera de si fue aceptada), ya comencé mi trámite para la francisación y ya empezamos la búsqueda de la guardería.

Mis dos hijas deben ir a una guardería y vaya que es difícil conseguir una, sea de las de $7 de gobierno o de las particulares. Todas tienen problemas de cupo, todas. Por lo pronto tenemos dos lugares para una particular justo a una cuadra del trabajo de Juan Carlos y viendo cómo funcionan las cosas aquí, mejor hay que asegurarnos el lugar. Hay otra de las de $7 que trabaja directamente con los empleados de la empresa donde trabaja mi marido y nos dieron muchas esperanzas para aceptar a Julieta pero en septiembre, nosotros insistiremos con eso porque de verdad nos gustó muchísimo el lugar, el ambiente y la dirección. Paula será más difíl porque tienen una larga lista de espera, pero algo es algo.

Así van las cosas, unos días nos abruman la cantidad de cosas que debemos hacer, otros días simplemente disfrutamos nuestra nueva vida. El idioma no ha sido un impedimento, pero a mí se me dificulta eso de saltar del inglés al francés todo el tiempo. Sobre todo porque no domino completamente ninguno de los dos. Pero tiempo al tiempo, yo sé que podré hacerlo.