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sábado, 10 de marzo de 2012
VOLER A SER NIÑO
Emigrar es como volver a nacer. Uno debe aprender a hablar, a caminar, a hacer amigos… a construir una vida.
Si entendemos la vida como una serie de procesos, me parece que quien ha aprendido de los anteriores podrá lograr éxitos más rápidamente en su proceso migratorio. Para aquellos que no comprendieron sus procesos no todo está perdido, eso tiene de maravilloso este país, así como te permite cambiar completamente de actividad profesional, también te permite rehacer tu vida.
El verdadero problema es aferrarse a los errores anteriores, porque entonces sólo trasladamos nuestros problemas del país de origen al nuevo. Emigrar nos obliga a tocar fondo, tenemos que buscar en nuestro interior todas esas cualidades que nos han facilitado la vida para aplicarlas nuevamente y ser capaces de mirar nuestros errores, para en un contexto diferente, brincar nuestros obstáculos internos y lograr eso que nos hemos propuesto: un mejor trabajo, calidad de vida, paz interior… una nueva forma de vivir.
Habrá que preguntarse entonces cuáles son mis bloqueos internos, mis miedos, mis prejuicios. Esas cosas que yo conservo y que evitan que yo me integre: mi miedo a equivocarme, mi dependencia a los otros, mi ego, mi timidez, mis encadenamiento al pasado (país de origen, personas), mi resistencia al cambio. Porque mi nuevo lugar no cambiará mi vida por arte de magia, el cambio se dará si yo aprovecho lo que mi nuevo entorno me brinda y soy capaz de descifrarlo y aplicarlo.
domingo, 19 de febrero de 2012
Impresiones
Estos dos meses han sido cansadísimos pero sumamente productivos. Casi no he escrito porque ya entré a la Universidad de Montreal. Estoy estudiando un Certificado de Francés como segunda lengua. La francisación fue muy buena y tuve dos grandes maestras sin embargo yo sentía que todavía me faltaba mucho camino con respecto al francés. Para mí ha resultado una muy buena opción. El interés de todos mis compañeros por aprender y perfeccionar el francés es evidente, cosa que no pasaba con todos los que estudiaban en la francisación, tristemente había muchas personas que estaban ahí para pasar el tiempo o cobrar el cheque de gobierno, lo que hace que un grupo no avance como debería.
Ya sé que este no es un invierno común, que no ha sido muy frío y que no ha habido mucha nieve pero… ¡a mí me encanta el invierno! hay mil cosas por hacer y está ciudad está súper preparada para enfrentarlo y hacerlo atractivo.
NUEVA VIDA
Los nuevos amigos se han convertido en nuestra familia en Québec. Sin ellos esta aventura no sería tan maravillosa. Son pieza clave para sentirnos a gusto en nuestro nuevo entorno.
Que tranquilizante es ir avanzando con el francés. Eso hace que el estrés baje considerablemente. Ya no sufro cuando voy a un restaurante o a una oficina. Fue facilísimo inscribir a mi hija a su nueva escuela, gracias a que puedo entender y darme a entender correctamente. El teléfono sigue siendo mi punto débil, todavía prefiero hablar de frente con alguien.
EL SISTEMA DE SALUD
| Al mal tiempo, buena cara. |
Mi Paula tiene un tipo de alergias respiratorias por decirlo de alguna manera (porque no ha sido diagnosticada como asmática) y habíamos sobrevivido con los medicamentos que habíamos traído desde México, pero definitivamente no podíamos seguir así. Sabía que teníamos que conseguir un Médico para ella pero no sabía cómo. Terminé yendo a una clínica de las de “sin cita” a formarme durante 5 horas para explicarle a un doctor la situación y que me hiciera una prescripción para medicamentos de aquí. Eso hizo y me dio un papel para llevarlo al hospital San Justine al área de asma para que le asignaran un médico. Para no hacer el cuento largo mi hija está en una lista de espera donde probablemente la verán en verano, la lista de espera es de 6 meses como mínimo.
Con sólo cambiarle los medicamentos terminamos con una crisis fuerte y a las 4 de la mañana en la sala de urgencias del mismo hospital. Sólo esperamos 15 minutos para ser recibidas. Una URGENCIA es una URGENCIA, en eso sí puedo decir que son rapidísimos y súper eficientes. Me dio mucha risa cuando la pediatra me dice: esta niña debe de tener un médico que la vea regularmente. Le respodí que lo sabía y que estaba en lista de espera, me dio otro papel para la clínica pediátrica del hospital, pero es hora que todavía no me hablan para darme la cita y ya pasaron 15 días.
Mi otra hija nunca corre con suerte para ser atentida rápido porque no se enferma de URGENCIA, la última vez pasamos 8 horas y media en espera. Aunque eso sí, salimos con todo y antibiótico sin pagar un sólo centavo.
Conclusión: el sistema no te deja morir, pero entenderlo es difícil y las esperas son interminables. Hay un verdadero problema con su sistema y parece que no va a mejorar porque el gobierno federal va a recortar presupuesto para los próximos años. A ver que tal.
TRABAJO
Aquí hay miles de caminos a seguir para enfrentar la búsqueda laboral. Yo decidí meter una demanda de inscripción para un diplomado que me permita desempolvar mis conocimientos profesionales y terminar con prácticas laborales y así obtener la experiencia canadiense. Veré si mi demanda fue aceptada o no en los siguientes meses. El tema trabajo sigue lento para mí.
jueves, 15 de diciembre de 2011
Crecer o perderse
| Foto de Juan Carlos sobrevolando Montreal en avioneta |
| Montreal desde el aire |

Yo me siento feliz en Montreal. Ahora es mi lugar en el mundo y voy aprendiendo a ver sus calles, sus estaciones, su gente tal como son, no como los imaginé y voy siendo parte de ese mundo mucho más rápido de lo que hubiera creído, porque me muevo con seguridad y aún tropezando con sus idiomas puedo darme a entender y comenzar a relacionarme con esta nueva realidad.
Mis hijas me llenan de orgullo, porque vuelven a tener amigos y sonríen. Porque van aprendiendo a disfrutar lo que su nuevo mundo les ofrece y dicen que les gusta la nieve y que venir a Montreal fue “una buena idea”. Aunque se enojen porque hay tráfico de regreso a casa, porque su familia de México no viene a visitarlas a su casa y se haga de noche tan rápido.
Juan Carlos cada vez se siente más cómodo en su trabajo. El francés va ganándole terreno al inglés, aunque todavía se sienta incómodo con eso. Tantas experiencias nuevas y enriquecedoras combinadas con la sensación de que los vecinos nos vean como pequeños niños aprendiendo hacer las cosas como se deben de hacer.
viernes, 9 de diciembre de 2011
Lo que no se dice
Hace unos días me encontré en el blog de los Ziegler una conversación de Guillermo (su autor) con Carola del blog de Espacio Toronto sobre el networking. La conversación giró en torno a muchos temas interesantes, pero me llamó mucho la atención algo que dijo ella sobre que nadie te va a decir las cosas que piensa cuando tú (con tu cultura diferente) actúas distinto a lo que los locales esperan de ti. Me acordé de muchas teorías de comunicación en donde te explican que para interactuar con el otro de manera eficiente tienes que compartir códigos, no sólo se trata de hablar la misma legua sino de compartir significados de las cosas y las acciones.
Yo misma me he sorprendido muchas veces haciendo un análisis de los que los demás hacen o dicen porque es distinto a lo que yo he vivido toda mi vida, pero es cierto, jamás lo haría evidente y mucho menos lo diría.
miércoles, 7 de diciembre de 2011
Los hijos y la Inmigración
La respuesta más común entre los inmigrantes cuando les preguntas por qué decidieron inmigrar es: por mis hijos. Creo que la respuesta es verdadera, aunque esconde un montón de intereses conscientes o inconscientes que nada tienen que ver con los niños. Pero lo cierto es que cuando se va acercando la hora de partir existe una gran ansiedad en cómo van a vivir nuestros hijos este cambio. Hay demasiadas dudas sobre si de verdad será lo mejor para ellos. Tememos que el idioma, las costumbres y el alejarlos de las personas que aman les causen más daño que bien.
Mis hijas son muy pequeñas tienen 2 y 4 años. Cuando llegaron por primera vez a la guardería estaban emocionadísimas porque tenían muchas ganas de regresar a la escuela (aunque la pequeña sólo iba dos horas diarias en México mientras yo estudiaba francés). A la segunda semana empezó la ansiedad, sobre todo de Julieta, la mayor, porque se enfrentó con la frustración de no poder expresarse como ya lo hacía en México con sus amigas y maestras. Mis hijas no sabían prácticamente NADA de inglés o francés, a lo mucho un par de colores y números. Es difícil explicarles a los niños que es un proceso y que a la larga podrán sentirse igual que antes.
Esta semana la guardería me hizo dos citas para hablar con las maestras de mis hijas y puedo decir que 5 meses después de comenzar sus aventuras estudiantiles mis hijas están perfectamente bien adaptadas. Esto me hace sentir inmensamente feliz y orgullosa.
Contrario a lo que yo había imaginado Paula comenzó hablar tres idiomas al mismo tiempo. A sus dos años casi no hablaba español cuando nos mudamos, así que pensé que tendría retroceso porque ni siquiera lo había logrado en su lengua materna y para mi sorpresa la maestra me dijo que habla inglés con ellas y se expresa bien, no tiene el nivel de los niños de su edad pero va avanzando a pasos gigantescos. También dejó de usar pañales de un día par otro, lo que me indica que su seguridad y madurez van bien. En cuanto a sociabilidad sigue teniendo el mismo carisma que en México, todos la saludan por su nombre: niños, maestras y los papás de los demás niños. ¿Qué más puedo pedir?

Julieta se ganó la admiración de la directora y cada vez que me ve me dice que es super inteligente, que está impresionada con su capacidad de aprender otros idiomas. La cita con su maestra fue básicamente informarme que tiene todas las capacidades cubiertas para poder comenzar el Maternelle en agosto, que habla perfectamente el inglés (que es el que más utilizan sus compañeros y maestras) y que está completamente adaptada. Me preguntaron si iría a la escuela en francés o inglés, yo le expliqué que como inmigrantes debemos enviarla a la escuela francófona y me dijo que van a reforzar más su francés para que llegue mejor preparada. Aunque cuando nos encontramos a alguien en la calle, ella rápidamente ubica en qué idioma habla y en ese se expresa, ¡Impresionante!
No sé si todos los niños pasen un proceso como el de mis hijas, sé que influyen muchos factores en cómo nos adaptamos a una misma situación, pero cuando yo leía desde México otras historias me daba esperanza saber que los niños eran capaces de vivir esta experiencia mucho más exitosamente que los adultos y al menos en mi caso, así va ocurriendo.
Mis hijas son muy pequeñas tienen 2 y 4 años. Cuando llegaron por primera vez a la guardería estaban emocionadísimas porque tenían muchas ganas de regresar a la escuela (aunque la pequeña sólo iba dos horas diarias en México mientras yo estudiaba francés). A la segunda semana empezó la ansiedad, sobre todo de Julieta, la mayor, porque se enfrentó con la frustración de no poder expresarse como ya lo hacía en México con sus amigas y maestras. Mis hijas no sabían prácticamente NADA de inglés o francés, a lo mucho un par de colores y números. Es difícil explicarles a los niños que es un proceso y que a la larga podrán sentirse igual que antes.
Esta semana la guardería me hizo dos citas para hablar con las maestras de mis hijas y puedo decir que 5 meses después de comenzar sus aventuras estudiantiles mis hijas están perfectamente bien adaptadas. Esto me hace sentir inmensamente feliz y orgullosa.
Contrario a lo que yo había imaginado Paula comenzó hablar tres idiomas al mismo tiempo. A sus dos años casi no hablaba español cuando nos mudamos, así que pensé que tendría retroceso porque ni siquiera lo había logrado en su lengua materna y para mi sorpresa la maestra me dijo que habla inglés con ellas y se expresa bien, no tiene el nivel de los niños de su edad pero va avanzando a pasos gigantescos. También dejó de usar pañales de un día par otro, lo que me indica que su seguridad y madurez van bien. En cuanto a sociabilidad sigue teniendo el mismo carisma que en México, todos la saludan por su nombre: niños, maestras y los papás de los demás niños. ¿Qué más puedo pedir?
Julieta se ganó la admiración de la directora y cada vez que me ve me dice que es super inteligente, que está impresionada con su capacidad de aprender otros idiomas. La cita con su maestra fue básicamente informarme que tiene todas las capacidades cubiertas para poder comenzar el Maternelle en agosto, que habla perfectamente el inglés (que es el que más utilizan sus compañeros y maestras) y que está completamente adaptada. Me preguntaron si iría a la escuela en francés o inglés, yo le expliqué que como inmigrantes debemos enviarla a la escuela francófona y me dijo que van a reforzar más su francés para que llegue mejor preparada. Aunque cuando nos encontramos a alguien en la calle, ella rápidamente ubica en qué idioma habla y en ese se expresa, ¡Impresionante!
No sé si todos los niños pasen un proceso como el de mis hijas, sé que influyen muchos factores en cómo nos adaptamos a una misma situación, pero cuando yo leía desde México otras historias me daba esperanza saber que los niños eran capaces de vivir esta experiencia mucho más exitosamente que los adultos y al menos en mi caso, así va ocurriendo.
sábado, 3 de diciembre de 2011
Identidad y Comida
Definitivamente la comida es algo que nos diferencia entre culturas. En el tiempo de la francisación pude probar comida de todas partes del mundo gracias a mis compañeros. Y creo que todos los inmigrantes intentamos de alguna forma seguir comiendo lo que comíamos en nuestros países. Todos nos sentíamos muy orgullosos de poder compartir con los demás algo particular de nuestra tierra.
Parece que también es muy importante para nosotros que nuestros hijos conozcan la comida del lugar donde provenimos. Supongo que es cierto que la comida nos da IDENTIDAD.
Cuando hablaba de venirme a vivir a Canadá mucha gente me decía que iba a extrañar la comida, que aquí no iba a encontrar esos sabores que tanto me gustan. Es cierto que algunas cosas no existen por aquí, pero gracias a la globalización es fácil comprar materia prima con qué hacer esas comidas tú mismo. A mi marido y a mí nos encanta la cocina, pero jamás habíamos hecho tantas cosas de comida mexicana como ahora. Hay cosas que jamás hubiera hecho en México, como "Pan de Muerto" pero si no lo hacemos nosotros eso sí sería imposible de comer por estos rumbos.Lo cierto es que no podemos preparar comida mexicana TODOS los días, saldría algo caro e impráctico. Hay que saber adaptarse y estar abierto a la comida del lugar a donde se llega, que también tiene sus encantos y empieza a ganarse un lugarcito en mi paladar y mi corazón.
sábado, 29 de octubre de 2011
Trillado pero cierto.
Ya sé que es muy común que la gente que migra a Canadá se enamore del otoño, pero no puedo evitar decir que yo también sucumbí ante sus encantos. Pero quién no lo hace si te encuentras en cada esquina un árbol maravilloso.
Regresamos al Jardín Botánico después de tres meses y fue maravilloso ver cómo el otoño lo ha pintado de colores ocres. Hasta había bonsais amarillitos. Compramos por fin el pase anual por familia, porque es un parque caro al que nos gustaría visitar varias veces al año y es una mejor opción pagar por un año completo. Casi todos los lugares aquí tienen esa opción, pero hay que preguntar por ella. Descubrimos que te ofrece el Jardín Botánico y el Insectarium por un año y acceso libre al Biodomo y Planetarium en noviembre, así que iremos aprovechar el mes que viene.
En otoño el Jardín Botánico también tiene un evento que me fascinó: Las linternas chinas. Vale la pena ir a verlas, ¡son maravillosas!
La Francisación llegó a su fin y yo estoy más que contenta porque terminé super bien. Creo que logré un avance importante en estas once semanas* con el idioma, sobre todo en lo hablado que es lo que a mí más me cuesta. Hay muchas emociones encontradas respecto a este tema, por una parte me siento muy bien porque es una etapa terminada y me permitió aclarar mi camino a seguir en Montreal, pero por el otro lado nunca creí que dejar a mi salón me iba crear una cierta nostalgia, a fin de cuentas son las primeras personas con las que conviví durante 7 horas diarias en este país y compartimos muchas cosas. Los voy a recordar con mucho cariño y espero volver a encontrarlos algún día cuando todos hayamos encontrado nuestro lugar en Québec.
Por último, les cuento que tuvimos dos acercamientos más al sistema de salud. El primero fue otra crisis respiratoria de Paula, hablamos al 811 y la enfermera nos atendió super bien, nos recomendó usar el medicamento que nos quedaba de México pero me cambió las dosis y... funcionó. También nos explicó a dónde tenemos que ir en caso de que la situación sea más grave, me quedé con un buen sabor de boca. La segunda ocasión tuvimos que ir a una clínica de las de sin cita, porque lo que tenían Juan Carlos y Julieta era definitivamente una infección, fue menos desesperante que la experiencia en el hospital, pero de todos modos fueron tres horas desde que llegamos hasta que salimos con todo y los medicamentos: buen servicio pero no te salvas de la espera.
* Cada nivel de la francisación dura 11 semanas, hay 3 niveles pero yo sólo hice el tercer nivel porque el MICC al hacerme la evaluación de idiomas decidió que yo no necesitaba más por lo que había estudiado desde México.
sábado, 1 de octubre de 2011
Vergers pour cueillir des pommes en famille
El fin de semana pasado realizamos una actividad típica de Québec: la recolección de manzanas. Me parece una tradición preciosa e ideal para hacerla en familia. Existen muchas "granjas" a las afueras de Montreal donde uno puede participar de esta actividad.
Cuando llegas pagas por una bolsa (o las que quieras) en la cual vas a ir depositando tus manzanas. Un tractor te lleva a los campos donde están los árboles y te explican que hay distintos tipos de ésta fruta y que tú puedes escoger la que más convenga a tus gustos o a lo que desés cocinar después. La idea es perderse en familia en la naturaleza para recolectar y comer.
En el lugar también habían jueguitos para los niños, animales de granja, montañas de heno para saltar en ellas, un restaurante para disfrutar de los platillos que se pueden elaborar a base de manzana: tartas, donas, sidra, jugo, mermelada. También tienen su tienda donde uno compra este tipo de productos.
Tuvimos la suerte de que nos acompañara una amiga quebeca que ha hecho esta actividad desde niña y fue muy interesante escuchar sus anécdotas, pero lo mejor fue que sabía escoger ¡las mejores manzanas!
Cuando llegas pagas por una bolsa (o las que quieras) en la cual vas a ir depositando tus manzanas. Un tractor te lleva a los campos donde están los árboles y te explican que hay distintos tipos de ésta fruta y que tú puedes escoger la que más convenga a tus gustos o a lo que desés cocinar después. La idea es perderse en familia en la naturaleza para recolectar y comer.
En el lugar también habían jueguitos para los niños, animales de granja, montañas de heno para saltar en ellas, un restaurante para disfrutar de los platillos que se pueden elaborar a base de manzana: tartas, donas, sidra, jugo, mermelada. También tienen su tienda donde uno compra este tipo de productos.
Tuvimos la suerte de que nos acompañara una amiga quebeca que ha hecho esta actividad desde niña y fue muy interesante escuchar sus anécdotas, pero lo mejor fue que sabía escoger ¡las mejores manzanas!
domingo, 4 de septiembre de 2011
Multiculturalidad, diferencias y... otras sorpresas.
En estos días me he encontrado con muchas personas que están luchando por encontrar su lugar en un ambiente o situación distinta y me ha dado por filosofar un poco:
Vivir en un país como Canadá te permite realmente entender qué es el Multiculturalismo y las complicaciones que esta expresión del pluralismo trae para la adaptación. Nuestro bagaje cultural muchas veces nos permite introducirnos a la nueva sociedad más rápido o más lento, dependiendo en mucho de las diferencias y similitudes con la nueva sociedad. Me parece (esta es una opinión muy personal) que los latinos tenemos ciertas ventajas al venir a Canadá porque en nuestros países están muy presentes las formas de vida de Los Estados Unidos y el país de la Hoja de Maple, ya no somos tan diferentes, la globalización ya hizo su trabajo y no nos parecen tan distintos a primera vista. Para otras culturas o religiones las diferencias parecen más radicales y probablemente el esfuerzo de adaptación debe ser mayor.
Pero seamos realistas, las relaciones humanas son difíciles, aún con personas de nuestra misma cultura nos es difícil entendernos en muchas situaciones. Por ejemplo, en un matrimonio uno puede saber cómo es el otro, pero cuando te enfrentas a ciertas situaciones específicas siempre salen las diferencias y con ellas se presentan dificultades. Creo que entre más distintos seamos más complicado es encontrar soluciones a estos problemas, pero también creo que una buena actitud y un verdadero compromiso pueden ayudarnos a pasar cualquier obstáculo.
Para adaptarnos es básico un proceso de aceptación al cambio. Debemos aceptar que las cosas cambian (aunque muchas veces no lo queramos) y que nosotros debemos también cambiar para que ese proceso no nos “destruya”. No estoy diciendo que debemos dejar de ser nosotros mismos, pero entre más rígidos seamos y más empeñados estemos en conservar las cosas inmóviles más infelices seremos. Hay que abrirnos a las cosas nuevas, distintas. Hay que ser tolerantes. Hay que mirar los pequeños detalles de esos cambios, aquellas cosas pequeñas que sí nos gustan para que poco a poco nos sintamos mejor en ese nuevo ambiente.
Cuando mi vida parece oscura siempre intento recordar qué fue lo que me hizo estar ahí, si decidí un país, un marido, un trabajo, un tipo de vida algo debí haber estado buscando. Cuando me enojo con mi marido busco recordar esas cosas de mi vida con él que sí valen la pena y me enfoco en eso, decido que “eso” es más importante y comienzo a mirar esa lucecita al final del camino y siempre, al comenzar a caminar en esa dirección la luz se va haciendo más grande hasta encontrar la salida. Yo decidí este país o decidí seguir a la persona que amo, así que a mirar lo bueno y ¡DECIDIR SER FELIZ!
sábado, 27 de agosto de 2011
El Examen de Conducir, La Francisación y otras historias.
Cuando uno emigra no todo es miel sobre hojuelas, aún en un caso como el nuestro donde tuvimos la suerte de llegar con trabajo y otras ventajas. Mi primera frustración real fue el examen de conducir, hasta ese momento mis idiomas me habían permitido andar por la vida sin ningún problema pero al llegar a un examen donde muchas palabras son tan técnicas no me quedaron claras algunas preguntas y algunas respuestas y como resultado reprobé la última parte del examen teórico.
No es un gran problema si se le ve como una cuestión práctica, puesto que uno puede repetir el examen hasta tres veces y sólo vuelve a realizar la parte en la que falló (claro hay que volver a pagar $10.10), pero mi ego salió fuertemente herido. Para repetir el examen me dieron una cita para un mes después y lo aproveché para estudiar un poco más en línea y darle una leída al libro. En la página oficial de “La Société de l’assurance automobile du Québec” (http://www.saaq.gouv.qc.ca/index.php) escogiendo “citoyens“ en “Services en ligne” se pueden seleccionar el “test” y el “quiz” para practicar pero NO son todas las preguntas que hacen en el examen real y desde mi punto de vista en línea están un poco más sencillas. Lo importante es que ya lo pasé y en octubre tendré el examen práctico, ya veremos cómo me va en ese porque muchos dicen que es mucho más difícil, pero yo digo: Si alguien lo pudo pasar… ¡yo puedo!
En este tiempo no he escrito mucho, eso se debe a que ya comencé con “La Francisación” es un programa de gobierno donde a los inmigrantes nos dan clases de francés, yo la estoy tomando a tiempo completo lo que significa que voy de lunes a viernes de 9:00 a 4:00 a estudiar. En sólo una semana y media he mejorado muchísimo mi capacidad de entender el francés oral y me he soltado a hablar con mayor fluidez, porque la realidad es que hasta antes de las clases había practicado más el inglés porque en la zona en la que estamos viviendo y en la guardería es el primer idioma que usan. Por cierto eso ha sido muy difícil para mí, tener que cambiar todo el día entre dos idiomas que no dominas da como resultado: dolor de cabeza y que termines hablando una mezcla entre los dos lo que hace que nadie te entienda. Pero aquí es lo que hace todo el mundo, casi todos son completamente bilingües así que supongo que con la práctica lograré estar como ellos, como dice el dicho: “Al país donde fueres, has lo que vieres”
Asistir a la Francisación me ha permitido conocer mucha gente, tengo compañeros de Colombia, Ecuador, México, Bangladesh, Moldavia, Israel, Marruecos, China… me gusta conocer gente de todo el mundo. Montreal, es realmente una ciudad multicultural, cuando uno viaja en el metro en un solo vagón se ven personas de todos los colores, olores, tamaños, se escuchan idiomas distintos y se ven diferentes actitudes, vivir aquí te da la posibilidad de abrirte a nuevas formas de vida o por el contrario cerrarte a ellas. Digo esto porque aquí en Canadá existe lo que llaman “Acomodamientos razonables” es decir que los canadienses les permiten a los inmigrantes traer sus costumbres y seguir practicándolas mientras todos seamos respetuosos de las costumbres de los demás y no afectemos a nadie con ellas. Hay culturas o religiones que no son tan abiertas a este tipo de pensamiento y en realidad pareciera que se cambian de un país físicamente pero todas sus acciones y formas de vida siguen siendo como si vivieran en sus países de origen. No todos somos tan abiertos a lo nuevo, a lo desconocido, a lo distinto. A mí me gusta conocer acerca de las diferencias, con algunas no estoy de acuerdo, pero muchas veces conocer sobre ellas me hace comprenderlas y respetarlas aunque no las adopte en mi vida. Para mí es muy enriquecedor poder convivir con otras culturas porque me permiten ver el mundo como jamás se me había ocurrido verlo, me hacen crecer como persona y reafirmar quién soy.
domingo, 7 de agosto de 2011
Nuevos Amigos
No es la primera vez que cambio de ciudad para vivir, aunque sí es la primera vez de país, sin embargo cuando uno está dispuesto y con una buena actitud siempre se van construyendo nuevas amistades o reencontrándose con otras del pasado. Duele ir dejando gente importante en el camino, pero también es maravilloso cuando descubres que estás haciendo las bases para nuevas relaciones. No hay nada más reconfortante que pasar un gran día lleno de sonrisas, anécdotas, buena comida y una gran vibra.
¡Gracias nuevos amigos!
martes, 2 de agosto de 2011
Cosas a las que me debo acostumbrar
Es evidente que aquí muchas cosas son distintas, muchas de ellas ya las sabía y otras no. Por ejemplo, mi primer fin de semana aquí olvidé que había leído que los comercios cerraban a las 5:00 p.m. y salí caminando al Waltmart de enfrente a las 6:00 para encontrarlo cerrado. De verdad, aquí el 90% de los comercios cierran los fines de semana a las 5.
También se me olvidó que hay dobles ventanas y el primer día que fui a pintar el nuevo departamento morí de calor porque sólo abrí la primera. En el departamento temporal en el que estamos no son así por lo que de verdad no me di cuenta hasta que fui a cerrarlas.
Aquí todo se hace por correo o por fax. Juan Carlos mi esposo tiene la teoría de que en México todo se hace ya por e-mail por el mal servicio de correos y porque resulta más rápido y seguro.
La renta, las guarderías, los seguros se pagan con cheque, no se usa lo de depositar a una cuenta bancaria, o al menos a nosotros no nos ha tocado. Y por cierto debo dar todos los cheques del año (post-fechados) a la guardería en este mes (Agosto).
Al manejar, no se hace alto total en los cruces con las vías del tren. Sólo se debe hacer si las luces rojas están encendidas. Hay altos por todos lados y uno debe hacer alto total cada vez que vea uno, aquí sí ceden el paso a los peatones, las bicis y al que llegó primero.
El primer lunes de cada mes se puede sacar toda la basura grande como televisores, muebles, tablas, lo que se les ocurra. Ayer en la mañana había de todo tirado en las banquetas, de TODO!
En esta época del año hay luz desde antes de las 5 de la mañana y hasta casi las 10 de la noche, pero tengo entendido que en invierno el cambio es muy drástico, dicen que desde las 4 de la tarde ya no hay luz.
Y tantas, tantas cosas más...
También se me olvidó que hay dobles ventanas y el primer día que fui a pintar el nuevo departamento morí de calor porque sólo abrí la primera. En el departamento temporal en el que estamos no son así por lo que de verdad no me di cuenta hasta que fui a cerrarlas.
Aquí todo se hace por correo o por fax. Juan Carlos mi esposo tiene la teoría de que en México todo se hace ya por e-mail por el mal servicio de correos y porque resulta más rápido y seguro.
La renta, las guarderías, los seguros se pagan con cheque, no se usa lo de depositar a una cuenta bancaria, o al menos a nosotros no nos ha tocado. Y por cierto debo dar todos los cheques del año (post-fechados) a la guardería en este mes (Agosto).
Al manejar, no se hace alto total en los cruces con las vías del tren. Sólo se debe hacer si las luces rojas están encendidas. Hay altos por todos lados y uno debe hacer alto total cada vez que vea uno, aquí sí ceden el paso a los peatones, las bicis y al que llegó primero.
El primer lunes de cada mes se puede sacar toda la basura grande como televisores, muebles, tablas, lo que se les ocurra. Ayer en la mañana había de todo tirado en las banquetas, de TODO!
En esta época del año hay luz desde antes de las 5 de la mañana y hasta casi las 10 de la noche, pero tengo entendido que en invierno el cambio es muy drástico, dicen que desde las 4 de la tarde ya no hay luz.
Y tantas, tantas cosas más...
lunes, 18 de julio de 2011
Las cosas que adoro de Montreal
Mis hijas han recuperado la salud, y espero que sea por largo rato. Ya pasado el incidente puedo decir que no me gusta esperar tanto para recibir atención médica, pero la verdad es que en México también hubiera tenido que esperar, la diferencia es que habría sido en mi casita y no en una sala de emergencias. La verdad es que el sistema de salud podría mejorar, pero me gusta saber que todos tienen acceso a la salud y que quien realmente lo necesita recibe atención médica inmediatamente.
Como dato curioso la medicina la compré en Jean Coutu y la farmaceutica fue muy amable, de hecho fue ella quién me explicó cómo darle el medicamento a mi hija y la dosis que debía proporcionarle y no el doctor, como en México, pero lo más curioso es que recibimos una llamada a los dos días preguntando si Julieta iba mejorando, si el sabor de la medicina estaba bien y recordándonos que debíamos completar los diez días del tratamiento. Esa clase de atención nadie te la da en México, ni un hospital, ni un doctor, mucho menos una farmacia.
Ayer fuimos al Museo de Ciencias en el Viejo Puerto. Fue una buena decisión porque el día estaba super caliente y con un porcentaje de humedad altísimo y el museo nos permitió divertirnos mucho pero con aire acondicionado. Ahí nos encontramos con unos amigos de México y Julieta conoció a Emilio, con quien después de un mes pudo jugar sin problemas de lenguaje. La verdad le hacía falta, estuvo feliz, de regreso a casa no paraba de preguntarme cuándo los volveríamos a ver y si podía invitar a su nuevo amigo a la casa a jugar.
Adoro los fines de semana en Montreal, uno puede hacer muchas cosas y se respira tranquilidad en el ambiente. También adoro la amabilidad de la gente, siempre ha habido alguien dispuesto a ayudar, a hablar más despacio, muchas personas intentan comunicarse con mis hijas (incluso les dicen palabras en español), nos han regalado cosas y siempre hay un "bienvenue" para nosotros. Te adoro Montreal!
miércoles, 6 de julio de 2011
REALIDADES
No es lo mismo soñar, que vivir. Estoy segura que la decisión de venirnos a Canadá fue la mejor, pero lo cierto es que por más que uno lea, investigue, pregunte... ¡vaya!, haga su tarea, es imposible estar preparado para todo lo que tienes que enfrentar cuando eres un inmigrante.
Son demasiadas las decisiones que se tienen que tomar en tan poco tiempo y son tan importantes, cada una de ellas hará la diferencia por lo menos en todo un año. Decidirse por el departamento, las cuentas del banco, las guarderías, el coche, los servicios de comunicación. Y con cada elección la cuenta de gastos fijos va creciendo y creciendo, junto con todas las dudas sobre un sistema que apenas estamos comenzando a conocer.
He leído mucho sobre las ayudas o beneficios por niños en Quebec y Canadá, pero simplemente no sé por dónde comenzar. Esto se ha complicado más porque no llegamos por Montreal, sino por Toronto y no hemos podido agendar una cita de acompañamiento con el MICC. En el trabajo de mi marido nos dieron mucha ayuda con los primeros trámtes, la renta, el banco, pero la ayuda para las cosas de impuestos no llegó nunca, así que creo que con mi francés y mi inglés iré mañana a las oficinas del MICC a tratar de conseguir una cita y así tratar de tener más claro cómo podemos acceder a esos beneficios, porque si no la guardería nos va a hacer perder muchísimo dinero en este año.
Estos días que me he quedado sola arreglando un montón de pendientes importantes, me han hecho pensar mucho cómo puede arreglarselas alguien que no tenga ninguno de los dos idiomas oficiales. Yo no tengo ni el francés, ni el inglés al 100%, pero puedo defenderme y ha sido sumamente difícil cuando tengo que preguntar sobre seguros, condiciones y cosas más específicas, no puedo imaginarme cómo hubiera sido llegar en cero. Los idiomas son básicos, simplemente esto se hubiera convertido en una pesadilla si no supiera al menos lo que sé.
Para el resto de la familia las cosas van acomodándose más rápido, Juan Carlos (mi esposo) recibió ayer una felicitación por lo que ha logrado en estas dos semanas, parece que ha sobrepasado sus expectativas. Mis hijas ya van a la guardería y creo que les hacía falta porque ni adiós me dijeron cuando llegaron el primer día. Julieta tuvo la suerte de que una de sus maestras y un compañerito hablan algo de español, así que cuando ha tenido un problema la han podido ayudar, está feliz y adaptándose muy rápido. Los dos días me han dicho que es una niña excelente. A Paula le ha costado un poquito más de trabajo (yo pensé que sería alrevés), como que extraña a su mamá y a su hermana, pero hoy me dijo adiós tranquila y se fue a jugar sin mirar atrás, yo sé que va ir hallando su lugar, sólo es cuestión de tiempo.
La realidad es que me gusta Montral, y sé que todo cambio implica sacrificio, así que a seguir luchando por eso que soñamos.
Son demasiadas las decisiones que se tienen que tomar en tan poco tiempo y son tan importantes, cada una de ellas hará la diferencia por lo menos en todo un año. Decidirse por el departamento, las cuentas del banco, las guarderías, el coche, los servicios de comunicación. Y con cada elección la cuenta de gastos fijos va creciendo y creciendo, junto con todas las dudas sobre un sistema que apenas estamos comenzando a conocer.
He leído mucho sobre las ayudas o beneficios por niños en Quebec y Canadá, pero simplemente no sé por dónde comenzar. Esto se ha complicado más porque no llegamos por Montreal, sino por Toronto y no hemos podido agendar una cita de acompañamiento con el MICC. En el trabajo de mi marido nos dieron mucha ayuda con los primeros trámtes, la renta, el banco, pero la ayuda para las cosas de impuestos no llegó nunca, así que creo que con mi francés y mi inglés iré mañana a las oficinas del MICC a tratar de conseguir una cita y así tratar de tener más claro cómo podemos acceder a esos beneficios, porque si no la guardería nos va a hacer perder muchísimo dinero en este año.
Estos días que me he quedado sola arreglando un montón de pendientes importantes, me han hecho pensar mucho cómo puede arreglarselas alguien que no tenga ninguno de los dos idiomas oficiales. Yo no tengo ni el francés, ni el inglés al 100%, pero puedo defenderme y ha sido sumamente difícil cuando tengo que preguntar sobre seguros, condiciones y cosas más específicas, no puedo imaginarme cómo hubiera sido llegar en cero. Los idiomas son básicos, simplemente esto se hubiera convertido en una pesadilla si no supiera al menos lo que sé.
Para el resto de la familia las cosas van acomodándose más rápido, Juan Carlos (mi esposo) recibió ayer una felicitación por lo que ha logrado en estas dos semanas, parece que ha sobrepasado sus expectativas. Mis hijas ya van a la guardería y creo que les hacía falta porque ni adiós me dijeron cuando llegaron el primer día. Julieta tuvo la suerte de que una de sus maestras y un compañerito hablan algo de español, así que cuando ha tenido un problema la han podido ayudar, está feliz y adaptándose muy rápido. Los dos días me han dicho que es una niña excelente. A Paula le ha costado un poquito más de trabajo (yo pensé que sería alrevés), como que extraña a su mamá y a su hermana, pero hoy me dijo adiós tranquila y se fue a jugar sin mirar atrás, yo sé que va ir hallando su lugar, sólo es cuestión de tiempo.
La realidad es que me gusta Montral, y sé que todo cambio implica sacrificio, así que a seguir luchando por eso que soñamos.
jueves, 23 de junio de 2011
En calma
En este instante mis dos hijas están dormidas, han sido dos semanas intensas, hemos hecho todos los trámites, ido a conocer muchas guarderías, tiendas, zonas... de todo. Así que supongo que están agotadas. Hoy nos quedamos en el depa, sin prisas, sin intinerario y pudieron jugar sin parar, bueno hasta que se quedaron dormidas viendo una película.
Juan Carlos no debe de tardar, sale a las 5 y supongo que no haremos mucho hoy puesto que está lloviendo y debemos llenar varios formatos en la computadora para la mudanza que viene de México el fin de semana.
Yo estoy leyendo mis blogs favoritos, tomándome un café y viendo llover por la ventana... estoy en calma y FELIZ.
Juan Carlos no debe de tardar, sale a las 5 y supongo que no haremos mucho hoy puesto que está lloviendo y debemos llenar varios formatos en la computadora para la mudanza que viene de México el fin de semana.
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